Revelación nocturna

Es verdad que yo lo intento,

pero me vence el momento.

Cuando estoy junto a tu vera,

olvido todo lamento.


Es triste… aún no he llorado,

si es que aún no lo comprendo:

¿cuándo fue que este humano

se vio así… enamorado?


No fue ni un acto ni un gesto,

solo un sueño, un solo instante,

cuando de pronto caí

en un tormento constante.


El subconsciente es maldito,

idealiza y se deleita;

pero aquel sueño espontáneo

es obsesión, ya certeza.


Un deseo… dolor de Dante,

«si lo ves, todo lo sabes»

torna en pesadilla errante,

y, sin embargo, aun así,

difícil no desearte.



David Morilla Sorlí

Comentarios